Camino al escuela, solía (aparte de subirme al transporte público y enojarme del mal servicio que tenemos) ver hacía adelante los anhelos amorosos de mi corazón, constantemente sentía la adrenalina de formar una pareja utópica, y evidentemente la escuela era mi medio para relacionarme con el sexo femenino, mi primaria y secundaría están colina abajo:
Fue en quinto de primaria cuando despertó mi apetito por las mujeres, debido a que en años posteriores sólo tuve mocosos como compañeros,como sea, pasó el tiempo y de ahí en adelante mi vida amorosa se convirtió de tsunamis a chorritos de agua y viceversa, años después me encuentro en el mismo lugar pero actualmente para mi desgracia veo hacía atrás, acepto tenerle miedo a ese monstro del tiempo, me duele aceptar que cada uno de nosotros es la cadencia del transcurso de nuestra vida y de que el reloj que usamos en ello carece de números, en fin, supongo que esta mañana me entró al bajar de la combi el abatimiento de la brisa veraniega.

El tiempo no existe, es una unidad de medida de la vida...
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