“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.” Oscar Wilde.
Mi amado Wilde lo dijo, y es que si yo leo, es por él; y es que arte para escribir, él, que a mis 11 años me cautivó. Así empieza todo, lees y luego descubres que puedes escribir y ya está. No puedo hablar del arte de escribir, porque yo estoy a años luz de ser artista, pero si puedo escribir de lo liberador que es.
Acabo de iniciar un taller de creación literaria, de lo más raro, ya que yo a lo que más le tiro es al teatro; y claro, en teatro corres, y te mueves; en creación literaria, te sientas, con tu libreta, tu lapicero y tus muchos pensamientos; el cuerpo no se mete a defenderte o a comprometerte. Me dijo mi maestro que mis textos eran muy personales, y yo le dije que sí, que si no ¿para qué? Yo escribo porque tengo algo qué decir, que no puedo gritar y que no puede seguir guardado en mi sistema.
Por eso yo le creo a mi “esposo” (que sabemos que Wilde vivió en otra época y era gay, pero es como yo le digo de cariño), claro, es hermoso leer a un escritor, ya instruido; pero leer esas cosas cotidianas, que a todos nos pasan, que alguien se animó a poner en letras, no me pueden negar que es genial.
Escribo y escribo, para no llorar tan seguido, es casi igual, limpia. Escribo, porque las palabras no se pierden en el tiempo o en mi escasa memoria. Escribo porque el día que me atreví a hacerlo y publicarlo, muchas cosas cambiaron.
awwww :3 algunos otros nos escondemos en terceras personas, que chidín, un abrazo! :D
ResponderEliminareres grande!
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