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16 años, el constante pensamiento de un joven y su muerte.


Noviembre PALVYM Muerte


Ha pasado un tiempo bastante largo desde la ultima vez que este blog colectivo recibió su ultima entrada, congelado en el tiempo y en abandono por más de 7 años (Si no es que más) pero realmente nunca olvidado, es como aquella maquina de ejercicio que prometía hacer un cambio en tu vida y que gradualmente se a vuelto un sofisticado perchero, algo que recordábamos su existencia y vemos como poco a poco va acumulando polvo y nos hacemos la promesa de volver a usarlo y “Esta vez retomarlo en serio”, una mentira más que nos hace sentir cómodos con nuestra procastinacion.

Así a sido la vida después de poner a PALVYM en hibernación, como promesa de gordo en inicio de año “ahora todo va a ser diferente” hemos decidido volver, aunque de una manera mas realista y tranquila, luego si uno se acelera mucho se puede chingar la rodilla, así que daremos nuestros pequeños trotes y ejercicios de cardio, todo con la finalidad de volver a esto a la vida, dicho lo anterior ahora resulta curioso el mes de noviembre y con el tema de la “Muerte” una coincidencia bastante irónica pero que no podíamos desaprovechar y así compartir con cualquier persona que desee darse un tiempo de leer nuestras escrituras amateurs de temas aleatorios nuevamente.

Luis B.

16 años, el constante pensamiento de un joven y su muerte.


Durante mucho tiempo jamás había tenido de manera cercana algún contacto a la muerte, he tenido una vida bastante tranquila y segura que me ha privado de esa experiencia de esa realidad, nada que me llegara a impactar por más de unos días, pero nada me garantizaba que no lo iba a vivir en algún momento y pues así fue y me partió el alma más de lo que me gustaría admitir.

Unos meses atrás tuve una gran perdida de que para ojos de la mayoría no pasaría por más que un “Ay pobrecita” y un “pero ya esta mejor”, comentarios vacíos por menos preciar la existencia una mascota, la vida de este ser solo significo algo para los que compartimos casa por más de 16 años, fue tanto el tiempo que pase junto a ella que di por segura su presencia constante como si absurdamente el ciclo natural de la vida la excluyera completamente.

Fue duro despedirse de una amiga para siempre, todo ese día fue una enorme coincidencia que hiciera parece que el destino si es algo escrito, de no ser por mi súbita iniciativa de visitar la casa de mis padres y fue así que sin planear nada las cosas ocurrieron, aunque estoy seguro de que su espíritu y mentalidad fueron de seguir aferrada a este mundo, su cuerpo físico ya no podía más, fue desgarrador ver como su cuerpo exhalo por ultima vez mientras la tenia en mis mano y ver que su cuerpo lentamente dejo esa calidez y comenzó a estar más rígido, al acariciarla me di cuenta de que el tiempo se cobro a crece por que su cuerpo ya presentaba una delgadez aterradora y sus ojos desde hace mucho ya no lograban ver con claridad por las cataratas que tenia.

- ¿Cómo te pude haber dejado llegar a este estado?

Me repetía a mi mismo en entre voces mientras un enorme sentimiento de culpa inundó mi ser, acompañado de una enorme porción de tristeza que me acelero el ritmo cardiaco, no lo podía creer, durante los últimos meses juntos era evidente que su tiempo se estaba acabando y mientras mas me lo pasaba en la cabeza tratando de prepárame para el duelo de su partida el vivirlo hizo que olvidara todo y simplemente dejar que el llanto se apoderara de mi.

¿Vale decir que solo por ser un animal no me permita sentirme así de triste y devastado? No encontraba mucho consuelo en las personas solamente fui yo el que tomo con firmeza se enfrenta constantemente a esta realidad del ciclo de la vida. Me atrevería a decir que todos los que hemos compartido camino con algún compañero así de fiel y honesto en intensiones sabe el sentimiento que es cuando nos deja.

¿Qué será ahora? Si por mi mascota me siento de esta manera, no quiero imaginar cuando alguien más cercano a termine de existir, ¿lo podre soportar? ¿Seré capaz de enfrentar el duelo? Ahora son los nuevos pensamientos que me visitan en las noches.

(Estimado lector soy consiente que estoy sonando bastante negativo y fatalista, pero en este momento lo uso como aderezo para agregar más dramatismo)

Honestamente yo no le temo a mi muerte, cuando llegue a suceder, pasara por que pasara, será inevitable y no creo que yo me tome la peor parte, hasta en ocasiones dejar de existir suena tan tentador, liberador, tranquilizante saber que todo lo que te preocupa en este momento deja de ser algo y regresar a ser de nuevo parte del universo, es gracioso que la muerte suene así de seductora y poética. Para mi saber de mi existencia resulto ser algo revelador y percatarme de la increíble coincidencia que soy que increíbles casualidades me han llevado a estar donde estoy ahora.

Me gustaría morir en el espacio, con alguna canción de David Bowie, Pink Floyd o Queen que me acompañen mientras vuelvo a sentir lo pequeño, viendo las estrellas y perdido en la inmensidad del universo.

And I am not frightened of dying
Any time will do, I don't mind
Why should I be frightened of dying?
There's no reason for it, you've gotta go sometime
If you can hear this whispering you are dying
- Pink Floyd - The Great Gig in the Sky




Comentarios

  1. Yo también viví eso, es horrible ver como se le apaga la vida aun compañero y en mi caso saber que fue mi culpa, incluso se que su muerte me dejó marcado para ser una mejor persona.

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