Ir al contenido principal

El arte se vive.


Arte, es una de esas cosas que no se entienden hasta que dejas que te invada, ya sea como espectador o como creador; cuando ya te invadió te das cuenta de que jamás terminas de comprenderlo del todo. Por eso, definir qué es arte, es una misión perdida, sólo se tiene la montaña de sensaciones que a veces hasta conmociona y hace falta dejar caer en su lugar.

En mi caso, ha sido el teatro el tipo de arte que más me ha atrapado, sin olvidar la música, la literatura y demás. Me gusta el teatro por la libertad que te da, porque teatro es jugar; porque es un arte tan efímero como la vida misma y porque a pesar de la rapidez con la que pasa, nos hace enfrentarnos a lo que somos, nos burlamos de nosotros mismos: nos deja vernos, tal y como somos. Les podría escribir un pergamino de todo lo que el teatro representa en mi vida, pero el teatro no se lee… Se vive.

A mí el arte me cambió y me salvó la vida, me dio otro modo completamente diferente de percibir el mundo, la vida. Capacidad de sorprenderte, de sentir y de dejarte ser un humano, sentir. Ahí fue cuando me di cuenta de lo importante que es la cultura en una sociedad. El arte es magia, rompe barreras, perjuicios, frustraciones, simplemente libera.


Las fotos que les comparto las tomó un amigo mío, Víctor Barajas (a él lo cautivó la foto), cuando le pedí las fotos (somos la compañía de teatro en mi escuela) de paso le pregunté para él que era el arte, “Oportunidad, de ser” eso me dijo… Después nos perdimos, otra vez, intentando poner en palabras algo que hasta la fecha sabemos sentir, pero no definir.


"Donde hay emoción hay arte, donde hay arte hay vida, donde hay vida hay esperanza, donde hay esperanza hay redención."

Luis A. Ferre.

Comentarios

  1. sabes, que me encanta leerte, recuerdo que hace poco, cuando fui en vacaciones al teatro, la protagonista me llamo dios y me invitaron un pastel.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

16 años, el constante pensamiento de un joven y su muerte.

Noviembre PALVYM Muerte Ha pasado un tiempo bastante largo desde la ultima vez que este blog colectivo recibió su ultima entrada, congelado en el tiempo y en abandono por más de 7 años (Si no es que más) pero realmente nunca olvidado, es como aquella maquina de ejercicio que prometía hacer un cambio en tu vida y que gradualmente se a vuelto un sofisticado perchero, algo que recordábamos su existencia y vemos como poco a poco va acumulando polvo y nos hacemos la promesa de volver a usarlo y “Esta vez retomarlo en serio”, una mentira más que nos hace sentir cómodos con nuestra procastinacion. Así a sido la vida después de poner a PALVYM en hibernación, como promesa de gordo en inicio de año “ahora todo va a ser diferente” hemos decidido volver, aunque de una manera mas realista y tranquila, luego si uno se acelera mucho se puede chingar la rodilla, así que daremos nuestros pequeños trotes y ejercicios de cardio, todo con la finalidad de volver a esto a la vida, dicho...

Idea de Despedidas y/o Cerrar ciclos

"El pasado nos obsesiona porque no lo conocemos, nos es misterioso, queremos saber de donde venimos y en que momento de nuestra vida hubo tantas equivocaciones, miramos con una enorme curiosidad lo que fuimos pues es una manera de comprender lo que somos. Pero nunca lo sabremos." G. Fadanelli "Sólo las personas capaces de amar profundamente pueden experimentar dolores también profundos; pero esa misma necesidad de amar sirve de contrapeso al dolor y las cura. De ahí que la naturaleza moral del hombre sea más resistente que la naturaleza física. El dolor nunca mata." L. Tolstoi

Como la primera vez, como la última vez, otra vez.

"-¿No me olvidarás jamás?-me preguntó en un susurro. -Jamás te olvidaré. No podría hacerlo. Pero lo cierto es que mi memoria se ha ido alejando de aquel prado y ya son muchas las cosas que he olvidado." Fragmento de Tokio Blues de Haruki Murakami. El otro día decía mi maestro de creación literaria que está comprobado que la gran parte de nuestros recuerdos realmente están fabricados por nosotros, así como los recordamos, no fueron. Me dio miedo, me dio mucho miedo y tristeza pensar que lo que recuerdo no pasó. Vivimos en constantes despedidas, y no nos damos cuenta. Las grabo: primaria, secundaria, preparatoria, un año de la universidad, y ahora, a dos años de la carrera estoy dispuesta a despedirme de Morelia y todo lo que incluye. Todo aquello es mentira, bueno, no mentira, es verdad a medias, esas son solo despedidas planeadas. Por más que intento, no recuerdo la última vez que salí con quien fue mi mejor amiga durante muchos años; ese día, que no puedo r...